miércoles, 12 de mayo de 2010

Papel El Elefante




No se como comenzar este tema ya que cuando suelo hablar de el es después de una cena con una copita en la mano y la verborrea elocuente. Todo comienza cuando uno se pone a hablar de efemérides de la infancia, que si en el colegio, que si en la playa, que si los apretones, que si la carga atrás y de repente como el que no quiere la cosa aparece la frase ¿Os acordáis del papel del culo El Elefante? (ahora se llama papel higiénico) y como por arte de magia empiezan las risas y los mas viejos del lugar comienzan con los detalles del manejo y funcionamiento que aquí detallo:

1- El corte: normalmente las hojas venían definidas por una línea de puntos perforados que casualmente siempre se partía por donde no era
2- El preámbulo: Era necesario un frote del papel entre los nudillos de ambas manos para que el papel adquiriera textura de agarre.
3- La cara: el papel tenía dos caras una mate y otra satinada, era importantísimo usar la cara correcta ya que en caso contrario en vez de limpiar repartía.

Estos puntos eran los básicos pero he coincidido con verdaderos eruditos que daban unos detalles del funcionamiento del papel que no creo que sean aptos para todos los públicos.

Diferentes aplicaciones:
1- He sabido que el papel tuvo más utilidades ya que el Lute escribió sus memorias en dicho soporte y luego ya las pasó al formato estándar.
2- Los chóferes de autobús lo codiciaban mucho ya que servia el momento de alivio y para enrollar las monedas en paquetitos (al igual que las quinielas viejas)

Hoy en día El Elefante es un objeto de culto ya que se encuentra a la venta en Ebay por 30 euros el rollo, hay gente para todo.

martes, 11 de mayo de 2010

A unos por la crisis y a otros por las planas


Ayer parado en un semáforo de la avenida de Cádiz – no se cual de las tres – observé una tienda cerrada, que novedad y que pena pero seguí avanzando y perdí la cuenta de la de locales que tienen el cartel de se vende o alquila, que os voy a contar de la crisis que no me atrevo ni a comprar un bonobús y pago los billetes de uno en uno.

El pequeño negocio en todas partes y sobre todo en Cádiz ha sufrido un gran varapalo. Por suerte o por desgracia, cada local gaditano que se cierra un chino que aparece con billetes en mano.
Sigo avanzando y veo una pareja con una televisión de las finitas con una bolsa de YO NO SOY TONTO y me vino un pensamiento disparatado que describo: “otro palo para una empresa de la provincia gaditana” que pasará con el torito, las muñecas de flamenca y la Güendolin con la corneta y su traje de soldaó. ¿Qué pasó con todos esos objetos de decoración? ¿Dónde se han ubicado ahora? Bueno eso es lo de menos siempre ahí algún hueco en el aparador, el problema es que puede que esos productos ya no los compre el matrimonio que realiza su viaje del INCERSO o el Güiri que se lleva el recuerdo andaluz a su país. También es posible que esa gran empresa tradicional cuyo nombre es muñecas Marín este realizando nuevos diseños. Puede que a sus muñecas le ponga los pies prensiles o una chupona para colgarlas por el lateral del televisor y parezca que hacen puenting.

La verdad que a unos les afecta la crisis a otros los avances tecnológicos y a otros ambas cosas, pero hay que adaptarse al mercado como ejemplo Procter & Gamble que fabricaba velas y cuando apareció la bombilla era prácticamente imposible reconvertirse a fabricar el nuevo sistema de iluminación, pero pasó a fabricar jabones y hoy en día es un imperio que plaga nuestras casas con Ariel, Fairy, Don Limpio y un gran etc.

En tiempos de crisis dieta del cucurucho y agudizar el ingenio.

lunes, 19 de abril de 2010

De la cama barco a Ikea


Con la llegada de Ikea se de mas de uno que se encuentra viviendo en una casa con eco desde que se mudó, me refiero a un estilo de vida básico con un poquito de menaje de usar y tirar o del chino de la esquina. Estos individuos llevan meses preguntándose la fecha de la apertura de la empresa sueca cual niños a sus padres por la llegada del destino, para decorar su partidito con muebles de diseño.

Esa gran superficie saca pecho de la capacidad de sus muebles espaciales, o así los llamo yo, dice que en 25 m2 es capaz de decorar una casa con todos los avios y encima “de diseño”. En Cádiz llevamos muchos años adaptándonos a las dimensiones de nuestro entorno, solo hace falta dar un paseo por esa nuestra lengua de tierra en la que tenemos de todo y tanto vacilamos a los de fuera. Los gaditanos somos grandes especialistas en garruchas, poleas y por supuesto en no trabajar en balde ya que llevamos miles de años mejorando nuestra situación espacial.
Para ejemplo un botón, bueno en este caso una “cama barco”, seguro que todos os acordáis de ese mueble que invadía los dormitorios infantiles y juveniles (incluso a algún pureta le llegó), color madera, pero solo color, con las esquinas rematadas en latón y tiradores planos empotrados de forma rectangular. Dicho mueble OKUPAba media habitación, cerrado parecía un armario grande, pero cuando se habrían las puertas, ¡que maravilla del diseño espacial¡, su disposición consistía en una cama a cada lado, una mesa en la parte central con repisas incluidas. Este mueble servia para todo, dormir y estudiar mientras estaba abierto y para jugar en la habitación cuando se cerraba.

Las mañanas legañosas se conviertan en un encuentro con el gimnasio y uñas moradas al recoger las patas plegables y retractiles por su muelle. Todo no iban a ser pegas ya que el mayor castigo para un joven es hacer su cama y con esta no era necesario ya que quedaba oculta al cerrarse y tu madre a veces hacia la vista gorda (que conste que yo nunca tuve la gran maravilla del diseño y mis amigos me daban muchísima envidia).

La muerte de este magnifico mueble era el cambio de domicilio familiar ya que el señor de las mudanzas al verlo no se sabe porque empezaba a hablar cual ciudadano de Babel, pero si conseguías entenderlo te lo podía trasladar a tu casa de veraneo y todavía se conservan algunos un poco desvencijados como reliquias del pasado.



Cada vez que lo pienso estoy mas seguro que el dueño de Ikea veraneaba en Cádiz en un apartamento del paseo marítimo.